El portal taurino de la región caribe colombiana

Fecha actual 1

 Inicio

Quienes Somos
Nuestro Equipo

Contenido

Calendario Taurino
Historia de la Corraleja
El Toro
El Caballo
Personajes de la Corraleja
Gastronomía Taurina
Ganaderías
Galería Fotográfica
Las Bandas
Plazas Taurinas
Entrevistas
Diccionario
Temas para Leer
F. Carrileros de Sucre
Colaboradores
Escuche Porros- Mp3
Nuestros Patrocinadores
Bibliografía
Mapa del Sitio

 

Contáctenos

Nuestros Aliados

Fiestasencorraleja.com

Videocorraleja - blogspot

Producciones Thevening

Producciones J3

Informativo.org

Sabanalarga-atlantico.gov.co

Bandas solo Bandas


 

Hora Local



 

 

Ultima actualización
Febrero 08, 2010
 

Eres el visitante #

Desde Nov. 20 de 2009

 

EL PARTO

El parto de la vaca brava es la primera demostración del especial comportamiento que diferencia a las reses bravas de sus congéneres vacunos de otras razas.

Tras nueve meses de gestación, o preñez, la vaca madre completa su ciclo y, dependiendo de las lunas, se apresta a parir. Situándonos en el mes de enero, una vaca que fue cubierta a principios de abril y que se quedó preñada en el primer celo, se pone de parto. Unos días antes se encuentra incómoda, come poco y hace vida aparte de la tropa de madres. La vulva o vagina se hincha, al mismo tiempo que los «vacíos» o ijares se hunden, desplazándose el abultado vientre hacia atrás. Estos síntomas son inequívocos de que la vaca va a parir muy pronto. Esa tarde de enero la vaca se aparta de la manada, buscando sitios resguardados, generalmente debajo de una encina o junto a las matas bajas. Si es una vaca vieja, con partos anteriores, la parición se lleva a cabo en muy pocos minutos y, casi siempre, de píe.

Fases del Parto

Lo primero en salir al exterior son las dos pezuñas de las manos delanteras del becerro o becerra que va a nacer. A continuación, aparecen el hocico y la cabeza. En este momento, después de un golpe o esfuerzo, la vaca ya ha expulsado la mitad del becerro del seno materno. Normalmente, la madre interrumpe durante algunos minutos sus esfuerzos en expulsar a su cría, ya que la última parte del becerrillo que nace es lo más ancho de su anatomía.

Para este último paso del parto se requiere un mayor esfuerzo por parte de la madre. Ésta toma aire, levanta el morro, se abre de patas traseras y encorva el dorso. Con un último esfuerzo expulsa completamente al becerro, que cae al suelo, envuelto entre «sangrujos» y sin que se suelte aún el cordón umbilical por el que ha sido alimentado durante nueve meses de gestación en el vientre de la madre.

Algunas vacas se tumban para el parto, especialmente las más jóvenes o nuevas, que tienen menos abierta la salida ósea para parir. Algunos vaqueros, cuando se refieren a las vacas viejas y expertas, con partos fáciles y rápidos, dicen de ellas que «cagan» los becerros. Una vez concluido el parto, la vaca madre lame la envoltura que cubre al becerrillo, sin importarle que la placenta todavía cuelgue de su vagina. Los restos de la placenta se conocen con el nombre de «pares» o «madres», y a las dos o tres horas de finalizar el parto son expulsados por la madre. En el ganado bravo no existen casos de partos distróficos, ni se conoce ningún caso de vaca que haya muerto en el parto. Tampoco es habitual que lo haga bajo un cobertizo. Si busca algún resguardo, será siempre a campo abierto, aguantando el frío de los días invernales, e incluso en las noches más cerradas y frías.


 

Regresar al indice de articulos.

 

 


www.torosycorraleja.com
 e-mail: torosycorraleja@hotmail.com
Fecha actual 1
Sabanalarga - Atlántico - Colombia
Copyright  2009