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La tortura parte
de un supuesto ineludible cual es la indefensión. No es esa
propiamente la condición del toro de lidia.
A quienes hablan de tortura a un ser indefenso, los invito a
pararse frente a un toro con un pedazo de tela en la mano y
constatar si el toro está indefenso. |