
Una de las teorías existentes sostiene que
el porro
nació en la época precolombina, a partir de los
grupos
gaiteros de origen indígena, luego enriquecido por la
rítmica africana (
W. Fortich).
Y más tarde evoluciona al ser asimilado por las bandas
de viento de carácter militar, que introdujeron los
instrumentos de metal-viento europeos ( trompeta,
clarinete, trombón, bombardino, tuba), que hoy se
utilizan.
Otra teoría
Guillermo Valencia Salgado,
dice que su principal fuente creativa se
encuentra en elementos rítmicos de origen africano,
principalmente de antiguas tonadas del pueblo Yoruba,
que en el Sinù y el San Jorge dieron lugar al
surgimiento del “baile cantado”. Por informaciones de
tradición oral recogidas por este irremplazable
estudioso del folclore, se supo que el porro también se
tocó sólo con tambores y acompañamiento de palmas y
cantado. Lo mismo que con gaitas y pito atravesado.
Según el escritor Juan Ensuncho Bárcena, el porro es oriundo de San Marcos del Carate, otros dicen que nació en Ciénaga de Oro (Jony Sáenz), alguien sostiene que es oriundo del Magdalena ( Enrique Pérez Arbelaez). También se dice que nació en el Carmen de Bolívar y de allí migró hacia otras poblaciones de la sabana, hasta llegar al Sinú. Lo anterior se refiere al porro sabanero o “Tapao”.
El porro “Palitiao” se acepta comúnmente que su nacimiento se dio en San Pelayo. Y para que no haya dudas, se ofrecen lujo de detalles, como los que aporta Orlando Fals Borda: Nació en 1902, en la plaza principal del pueblo, detrás de la iglesia y debajo de un palo de totumo. Lo que Ensuncho Bárcena replica, recordando que el Festival de San Pelayo se originó gracias a Alfonso Piña Cogollo, oriundo de San Marcos y miembro de una legendaria familia de músicos.
Cabe anotar que también reclaman derechos de paternidad
sobre el porro: San Marcos y Corozal en el departamento
de Sucre y Momil, San Antero en el de Córdoba.
La pretensión de darle un lugar único de nacimiento en
la costa caribe colombiana, no ha logrado siquiera un
mínimo consenso. Y quizá nunca se logre.
En cuanto al origen de la expresión PORRO se conocen dos hipótesis principales: la de que proviene del porro, manduco o percutor con que se golpea al tambor o bombo y su acción o porrazo. (Valencia Salgado) Y la que sostiene que es derivada de un tamborcito llamado porro o porrito con que este se ejecutaba (Alquiles Escalante).





pelayero. Este compositor, nacido en 1883 en un pueblito del alto Sinú,
creció en una familia que cultivaba la música en instrumentos como el
acordeón, el tiple y la guitarra. La guerra de los Mil Días arruina al
padre de Alejandro, un acaudalado comerciante antioqueño, y entonces el
joven, de sólo 17 años, debe hacerse cargo de la familia. Como su padre,
se dedica al comercio, actividad que lo lleva a establecerse en San
Pelayo. Allí se especializa en el clarinete y pule sus conocimientos
musicales con el maestro Manuel Zamora, de Lorica, uno de los ya
mencionados cultores de los ritmos europeos en las bandas. Además de su consagración a la música, Ramírez Ayazo ocupó puestos públicos
municipales y ejerció como tinterillo. En 1967 murió en Montería a la
edad de 84 años. Había recibido cheques de dos y tres pesos por regalías
de las casas disqueras.