La Plaza de Toros de Valencia fue construida entre los años 1850 y 1860 en el solar de una plaza anterior que por problemas de presupuesto nunca llegó a terminarse. Es neoclásica, inspirada en la arquitectura civil romana, el teatro de Flavio Marcelo (Coliseo), o el anfiteatro de Nimes (Francia). Fue construida por el arquitecto valenciano Sebastián Monleón Estellés. Se trata de un cuerpo polígonal de 48 lados, con más de 17 metros de altura y 52 de diámetro del ruedo. Con estas dimensiones la hacen una de las plazas más grandes de España.
Actualmente es propiedad del Hospital General, siendo administrada por la Diputación Provincial de Valencia. Durante el paso de los años, su gestión ha ido alternándose, habiendo sido gestionada tanto por empresa privada como por gestión directa por la propia Diputación de Valencia. Desde el año 1995 lo es por empresa privada Sus carteles taurinos son de los más populares de España
En su
momento fue la plaza de toros más grande de España con
un aforo de 16.851 espectadores, diseñada por Sebastián
Monleón Estellés, se tomó como referencia el teatro
romano de Flavio Marcelo, pero es inevitable pensar en
el anfiteatro de Nimes y en el Coliseo de Roma.
Las obras duraron nueve años, y lo gracioso del asunto,
es que fueron unas brigadas de presidiarios los que las
llevaron a cabo.
Tras un incendio en
1946
y tras diversas remodelaciones en
1968 y 1995,
el aforo se redujo al actual, con disponibilidad de
12.884 localidades.
Los que gusten de las corridas de toros, sabrán que en
Valencia la temporada se compone de tres grandes citas:
Fallas, Feria de julio y Feria de la Comunidad
Valenciana, con motivo del 9 de octubre.








