|
Para: LA UNESCO-LA ASOCIACIÓN
NACIONAL DE PRESIDENTES DE PLAZAS DE TOROS DE ESPAÑA (ANPTE)
-LA ASOCIACIÓN INTERNACIONAL DE TAUROMAQUIA (AIT)
-EL OBSERVATORIO DE CULTURAS TAURINAS DE FRANCIA
EMITEN:
LA DECLARACIÓN INTERNACIONAL DE LA
TAUROMAQUIA COMO OBRA MAESTRA DEL PATRIMONIO CULTURAL INMATERIAL
Los abajo firmantes : profesionales de los muy diversos
ámbitos de la sociedad y la cultura de los distintos países con
viva cultura taurina , junto con las distintas organizaciones o
entidades culturales que existen en torno a la Fiesta, así como
cuantas personas, aficionadas o no, que a título individual por
su sensibilidad con la causa se adhieren, DECLARAMOS:
- Que la Fiesta de los toros, cuya expresión moderna se fragua
en la Península Ibérica desde la Edad Media, en América desde el
siglo XVI , y en el sur de Francia desde el siglo XIX,
apoyándose en tradiciones taurinas más antiguas, extrae sus
raíces de un fondo milenario de la Cultura Mediterránea heredada
por los pueblos latinos, en la cual el enfrentamiento entre el
hombre y el toro, y su interpretación simbólica, han dado lugar
a un sinfín de mitos, de celebraciones y de obras maestras en
las bellas artes y en la literatura, el teatro, la música, el
canto, la danza y muchas más.
- Que esta Fiesta, en sus diferentes interpretaciones, refleja
la sensibilidad específica de cada uno de los pueblos y
comunidades que la comparten, íntimamente ligada a sus
tradiciones, costumbres y creencias religiosas, que expresa al
mismo tiempo, en el aspecto ético y cultural, los valores
fundamentales del hombre y su manera de enfrentarse con la vida,
con la muerte y con lo efímero, resultando de ello no solo una
expresión de arte y cultura, sino una fuente de inspiración de
todas las demás bellas artes.
- Que ella constituye el núcleo de numerosas fiestas locales y
juega por lo tanto un papel muy importante para estrechar lazos
de afecto y solidaridad entre comunidades y pueblos, fomentando
de manera muy significativa el turismo, la hostelería, el
comercio y la economía local de las ciudades taurinas,
implicando además, en el campo y en las ciudades, numerosos
oficios y puestos de trabajo relacionados directa o
indirectamente con el mundo de los toros.
- Que tales celebraciones da lugar durante todo el año a
numerosos actos culturales y encuentros entre aficionados,
nacionales, internacionales y locales, que incluyen visitas a
museos taurinos, plazas de toros, ganaderías, y a la edición de
numerosas publicaciones e información en medios de comunicación,
televisión, cine, libros, revistas y presencia en Internet.
- Que la Tauromaquia está basada en el respeto que los
ganaderos, toreros y aficionados sienten por el toro durante su
lidia y durante su cría en condiciones óptimas de libertad, en
unos espacios preservados que constituyen una reserva ecológica
insustituible para otras especies de la fauna salvaje y la
flora, y que mantienen numerosas tradiciones de campo; que la
conservación de esta riqueza ecológica así como de los encastes
del toro de lidia están condicionadas por la supervivencia de la
corrida.
- Que la protección de cualquier expresión del patrimonio
inmaterial condiciona la diversidad cultural y garantiza el
desarrollo sostenible, como lo declara el texto de la Convención
para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial en su
primer considerando; que por otra parte la promoción de la
Diversidad de las Expresiones Culturales ha sido objeto de una
Convención firmada en 2005 por el conjunto de los estados
representados en la UNESCO, con el fin de evitar, dentro
de los límites marcados por la Declaración Universal de los
Derechos Humanos, los efectos negativos de la globalización y es
ley de obligado cumplimiento para todos los estados.
- Tales son los motivos por los cuales nosotros, aficionados y
personas sensibles a la belleza y respeto a las libertades,
alzamos la voz, para sin grito alguno, defender que la fiesta
taurina conlleva una riqueza cultural y unos valores históricos,
ecológicos, económicos , artísticos y culturales, cuyo legado
tenemos la obligación de preservarlo para las inmediatas y
futuras generaciones. Reafirmamos igualmente la singularidad del
Toro bravo lidia, su bravura y la riqueza genética de sus
numerosos encastes; la contribución de su cría al mantenimiento
de la dehesa, ecosistema por excelencia y garantía de
preservación de la biodiversidad, fundamental para la
supervivencia y mantenimiento de diversas especies de flora y
fauna en peligro de extinción. Dentro del marco legal y
democrático de las distintas Naciones, queremos mantener y
compartir esta tradición en las regiones y lugares en donde la
Tauromaquia tiene su pleno significado y expresión cultural de
plena actualidad y vigencia. Igualmente en ello está en juego la
Diversidad de las Expresiones Culturales cuya validez ha sido
declarada por la Convención de la UNESCO, firmada en
2005, con la única obligación de su conformidad con la
Declaración Universal de los Derechos Humanos.
- Que la Fiesta de los toros, en definitiva, constituye un
patrimonio cultural inmaterial reuniendo todos los criterios
especificados, en su artículo 2, por la Convención para la
Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, firmada en la
UNESCO el 17 de octubre de 2003, que se aplica a los ámbitos de
las tradiciones y expresiones orales, de las artes del
espectáculo, de las actividades rituales y festivas, de las
prácticas en relación con la naturaleza, de los oficios y
artesanías tradicionales.
- Y por cuanto consideramos que la libertad de elección de los
ciudadanos ante cualquier manifestación cultural está
garantizada por las citadas Convenciones Internacionales de la
UNESCO:
INSTAMOS a las autoridades competentes de nuestros
respectivos países que adopten todas las medidas necesarias para
la protección y la promoción de la Fiesta de los Toros y
para su reconocimiento como Patrimonio Cultural Inmaterial a
nivel regional, nacional y mundial, dándolo a conocer para una
mayor conciencia de su importancia y propiciar formas de diálogo
que respeten la diversidad cultural de los pueblos y las
personas , tal como lo recomienda la Convención de la
UNESCO.
LLAMAMOS a
los aficionados, profesionales y expertos de los ocho países
taurinos a mantener lazos de solidaridad y a coordinarse en sus
iniciativas para impulsar las respectivas declaraciones en sus
municipios y provincias, así como instar a sus autoridades a su
inscripción en los inventarios correspondientes, que posibiliten
que sus respectivos países presenten en el momento oportuno ante
la UNESCO, la candidatura de la Tauromaquia para su inscripción
en la lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de
la Humanidad.
Por todo lo anteriormente expuesto :
PROCLAMAMOS a la TAUROMAQUIA por derecho propio, Obra Maestra
del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, conforme a
los criterios y definiciones de la propia UNESCO;
ratificando la presente declaración e instando a la creación de
una Coordinadora Internacional para gestionar esta Declaración y
para conducirla hasta su reconocimiento oficial por parte del
Alto Organismo de las Naciones Unidas.
Madrid, Marzo de 2011

|